NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD |
||
![]() |
PATRONA EXCELSA DE SANLUCAR
|
![]() |
a
imagen de Ntra. Sra. de la Caridad, fue traída a Sanlúcar
por Pedro Rivera y Sarmiento, nacido en Málaga y que siendo muy
joven, abrazó la carrera de armas. Casado con mujer de un
pueblecito de Madrid, un buen día partió para el nuevo
mundo. Parece que su trabajo le daba frecuentes oportunidades de retorno a
la Patria. En uno de ellos, a fines de 1607, desembarca en la Coruña,
llega a Madrid y guiado por la devoción que sentían, el y su
esposa, hacia la Virgen de la Caridad que se veneraba de antiguo en el
toledano pueblo de Illescas, llega a este con el decidido propósito
de tomar una medida de la imagen, para que por ella, le hiciesen otra en
Sevilla antes de regresar a Cartagena de Indias, en donde tenía
pensado establecer una devoción a tan Soberana Señora.
erminada
su misión en Illescas, de cuya hermandad de la Virgen de la Caridad
se hizo cofrade, vínose a Sevilla, donde llevó a buen fin la
compra de la imagen por la que tanto suspiraba.
as
características de esta nos hablan bien a las claras que es
ciertamente de buena escuela sevillana de fines del siglo XVI o principios
del XVII. Fray Pedro Beltrán, en su obra "La Charidad Guzmana"
señala que la imagen fue encargada por una tal Mencía al
escultor Gregorio Hernández, entendiéndose por tal al
vallisoletano Gregorio Fernández, y que una vez terminada la entregó
al pintor Bracamonte para su encarnado. Una vez recogida la talla y
desembalada en su casa, no fue de su agrado, por lo que la guardó
en un baúl y encargó al pintor su venta y al imaginero Martínez
Montañés una nueva talla. Esta noticia sobre la autoría
de la imagen hemos de desestimarla pues Gregorio Fernández no
ejerció nunca en Sevilla, la autoría de la talla sigue
quedando envuelta en ese halo de misterio que rodea a no pocas grandes
obras de esa época. De la existencia de su encarnador se dudaba
hasta hace unos años, quedando documentada por recientes
investigaciones la labor de un artista de nombre Baltasar de Bracamonte,
con taller en la trianera calle de Limones (actual calle Fortaleza), que
se encargaba de policromar las obras de un reducido número de
escultores.
a
imagen es de candelero, de poco
más de dos palmos, unos 50 cm., de madera de cedro y ciprés,
tallados el rostro, que está enmarcado con cabellera rubia de pelo
natural que le colocó Baltasar de Bracamonte, y las marfileñas
manos, puesto que los brazos articulados están simplemente
debastados y el cuerpo es una estructura formada por listones, candelero,
que queda cubierta con una primorosa lámina de plata que se adapta
a su forma mediante una hábil articulación abisagrada que
permite su retirada. De rostro oval, nariz recta, ojos almendrados, de
finas cejas y barbilla poco saliente, es de una rara belleza con un
donaire señorial que no necesita de los ricos ropajes ni de la
orfebrería con que galanamente se adorna, y con los que han querido
honrarla numerosos donantes. Ni en el relato de Fray Pedro Beltrán
ni en la documentación relativa a la Calificación de los
Milagros, se alude a la pequeña imagen del Niño que cariñosamente
acoge entre sus manos, por lo que entendemos le fue colocado ya en el
Santuario, sin poder precisar en que momento, aunque ya aparece en las
representaciones pictóricas que de la Virgen de la Caridad, en su
hornacina del Retablo Mayor, se dispusieron en la parte superior de las
Tablas de misas que se hicieron en 1701, apareciendo por primera vez su
corona inventariada en 1729.
uando
Pedro de Rivera llegó a Sanlúcar en los primeros días
de 1608, acompañado de lo que era objeto preferido de su devoción,
lo primero que hizo fue aderezar un altar de pequeñas proporciones
en los aposentos que había alquilado para los días que
esperaba estar en la Ciudad, al aguardo del buque que le condujera a
Cartajena de Indias.
n
día del mes de Marzo de 1.608, mientras paseaba, vio a las puertas
de una tienda o taberna en donde se reunían gente de mar, en la
calle de la Aduana Vieja, que conforma actualmente la esquina de la Plaza
del Cabildo y calle de la Bolsa, cómo dos hombres, espada en mano,
se acometían furiosamente. Intervino en la riña con ánimo
conciliatorio, y quiso la desgracia, que una de las espadas contendientes
entrándole por la sien derecha, le saliera por el ojo del mismo
lado.
Este suceso queda iconográficamente representado en el cuadro titulado
"El Cristo de los Barqueros", que actualmente se conserva en la iglesia de San Jorge.
En él se presenta a un Cristo Crucificado, el de "los Barqueros", a
cuyos pies se situa la imagen de Ntra. Sra. de la Caridad, a la derecha
de Ella al alférez Pedro Rivera con la espada atravesánsole el rostro, y
a la izquierda al Duque D. Alonso.(Se reproduce a continuación textualmente unos párrafos del pleito seguido por el duque Don Alonso y el Cardenal Niño de Guevara para la calificación auténtica de los milagros de la Virgen de la Caridad)
"muy al cabo y a punto de morir, y que todo el tiempo que le había durado la dicha enfermedad, había tenido muy particular memoria y devoción con la dicha Imágen, encomendándose muy de corazón a Ella, teniéndola en su mismo aposento, en un altar que para Ella había hecho aderezar, con cuya invocación, intercesión y favor, o por hablar conforme a la doctrina del Santo Concilio Tridentino y el Nizeno y toda la Escuela de los Santos Doctores que en este caso nos enseña de la Santísima Virgen, creía el susodicho Rivera que había sanado"
"Pedro de Rivera, en reconocimiento y hazimiento de gracias de esta merced, había puesto la dicha Imágen en un Tabernáculo de madera, pintado de oro y azul, en la pared de las casas que son de Alberto Lumel, en la esquina de la Aduana vieja, con una lámpara delante de hechura de faro, y que el susodicho había propuesto de dejar el dinero que fuere menester a Juana Luisa, que vive en las dichas casas, para que tuviese cuidado de encender todas las noches la dicha lámpara, la cual, sin faltar ninguna
noche, lo había hecho desde una ventana de reja que tenía
en su casa, ayudándole de parte de abajo un hijo suyo con una
escalera, y de esta suerte había estado sin faltar noche ninguna de
encenderse.""La noche del 6 de Junio de 1.608, que fué viernes, un día después de la fiesta del Corpus Christi, que había fiesta de toros en la Plaza de Arriba, hubo de ir a verlos Juana Luisa con su marido, sin que quedase persona en su casa, dejándola cerrada con llave, desde la una del día que se fue a ver las dichas fiestas, y cuando ya estaba para anochecer fueron muy aprisa a decirle que bajase del tablado donde estaba, y fuese a abrir la puerta de su casa, y vería un gran milagro de que la Imágen de Nuestra Señora, que estaba en la pared de élla, había hecho, encendiéndose la lámpara sin que nadie tocase a ella y rebosando y vertiendo mucho aceite del que estaba en el vaso"
(El dibujo representa una recreación del tabernáculo de madera que el alférez Pedro Rivera colocó en la pared de las casas de Alberto Lumel)
o
hay que decir de cuanta admiración se llenó Sanlúcar
y los pueblos vecinos ante este milagro y los que continuamente se iban
sucediendo con el reboso constante de la lámpara, y con los que el
aceite hacía aplicado en las partes afectadas de los enfermos.
Acreció, pues, el fervor y la devoción por la Virgen de la
Caridad, a tal punto que pareciendo a los señores duques que el
lugar donde estaba la Virgen no era "lo bastante decente para
albergue de tan Celestial Señora, por estar encima de la pared de
unos bodegones y tendezuelas que con el humo de lo que en élla se
guisaba la ahumaba" expuso al Cardenal Niño de Guevara
sus deseos y pidió al Prelado la correspondiente licencia para
mudarla de lugar.
na
vez el Cardenal Niño de Guevara dio las oportunas licencias de
traslado, "porque la petición era muy justa y de élla
podía resultar mucha honra y gloria de Dios", fue
trasladada la imagen a la capilla del Hospital de San Pedro fundado en
1550 por el sacerdote Alonso Núñez, para la atención
de mujeres enfermas y desvalidas, y junto al cual, años más
tarde, fundó el colegio de San Ildefonso, para la asistencia y
acogida de niños huérfanos. Para el traslado se hicieron
cuantas obras se estimaron necesarias, al fin que la Virgen fuera colocada
en la Iglesia con el máximo decoro y esplendor . A la Procesión
celebrada a este efecto el día 6 de Junio de 1608, desde la
hornacina de la calle Aduana Vieja a la Iglesia de San Pedro, acudió
el Duque con todos sus hijos, los señores de su Consejo, cuantos
estaban a su servicio, el pueblo todo y la innumerabilidad de personas que
habían llegado de las cercanías. Este traslado no hubiera
sido posible sin el consentimiento tácito de Pedro de Rivera y
Sarmiento, que seguía siendo dueño de la Imagen. Para dar
legalidad al asunto, el 14 de Junio de 1608, en el documento notarial
firmado ante el escribano público y notario apostólico Pedro
Pacheco, en el que se solicitó testimonio al vicario de la ciudad
Luis de León Garavito de los nuevos milagros realizados por
intercesión de la Santa Imagen, a fin de difundirlos por aquellos
"reynos de las Yndias y otras partes" hacia donde
estaba presto a partir, declaró la donación irrevocable al
Hospital de San Pedro, para "siempre jamás", de
la milagrosa Imagen.
omo
eran tantos los milagros que de continuo obraba la Virgen, Don Alonso,
puso pleito al Arzobispo, el Cardenal Niño de Guevara, con el
laudable fin de que la Autoridad de la Iglesia interviniese para la
declaración, calificación y aprobación de los
milagros. Realizadas las averiguaciones y probanzas necesarias para saber
la verdad y certidumbre de dichos milagros, y una vez visto lo actuado y
tratado este asunto con la consideración y piedad cristiana que en
semejantes casos se requiere, quedaron calificados en el mencionado pleito
catorce milagros, amén de otros cientos setenta y seis todos
verificados entre el 17 de junio de 1608 y el 10 de enero de 1644. Así
mismo, en el texto del referido pleito podemos leer: "Y para que
haya memoria de los milagros que Dios ha sido servido de obrar por
intercesión de esta Bendita Imagen y de los que adelante esperamos
que hará, damos licencia y facultad para que en su Sagrado templo,
y alrededor del altar donde ahora está o adelante estuviere, se
puedan poner y colgar tablillas en que se pinte y escriba lo que los
dichos milagros son y contienen y se pueda, asimismo, colgar cirios,
velas, bultos de plata y cera, muletas y las demás cosas e
insignias de los dichos milagros que cada uno por su devoción
quisiere poner, con que antes que se cuelguen los vea y apruebe nuestro
Vicario que de presente es, y por tiempo fuere, para que no se ponga cosa
indecente y que pueda causar algún escándalo. Y para que
todo lo susodicho se haga con más mérito, concedemos a todas
las personas que con devoción rezaren delante de esta Santísima
Imágen tres veces la oración del Ave María, o una
Salve por el estado de la Iglesia Católica y Apostólica
Romana, extirpación de las herejías, paz y concordia de los
Reyes cristianos, salud y vida del Rey Don Felipe, nuestro señor,
los cien días de perdón que en cada un día podemos
conceder".
n
agradecimiento a los favores recibidos, y dada la altura y calidad de la
devoción promovida por las maravillas que la Virgen obraba, comenzó
a tomar cuerpo en los corazones de los duques la idea de levantar un
templo que fuera digna y majestuosa morada de la Reina de los Cielos.
sí,
lo primero que hizo la señora duquesa, fue refundar el mentado
Hospital de San Pedro, a cuyo efecto lo solicitó de la pía
santidad de Paulo V, que accedió a ello por el Breve dado en Roma
en San Marcos, el 23 de Mayo de 1609.
e
comenzaron las obras, se compraron y derribaron varias casas paredañas
del Hospital y el 12 de Agosto de 1.612, cuando ya Don Alonso había
obtenido las licencias necesarias del Arzobispo de Sevilla, tuvo lugar el
acto solemnísimo de la bendición del Santuario. El templo
fue dedicado a Santa Ana en memoria de su fundadora, que había
fallecido en Mayo de 1.610. Con procesión general, se hizo el
traslado del Santísimo Sacramento y de Nuestra Señora la
Virgen de la Caridad de la Capilla de San Pedro al nuevo templo, desde
donde viene derramando sus gracias sobre una ciudad que tanto la adora y
la bendice.
ientras
se realizaban las obras de levantamiento del Santuario, en la Capilla de
la Iglesia de San Pedro, se repetía el milagro del reboso del
aceite de la lámpara, lo que incrementaba el fervor popular, de tal
manera, que los señores duques estimaron como algo que daría
mucha gloria y esplendor a la Virgen, la fundación de una Cofradía
que sostuviera su culto perpetuamente.
tal efecto, solicitó del arzobispado de Sevilla la preceptiva
licencia para fundarla, que obtuvo del Deán Diego Fernández
de Córdoba el 23 de Marzo de 1609, quedando aprobadas ese mismo día
las reglas por las que se gobernaría la Cofradía. En su preámbulo
se dan las razones de la existencia de la Hermandad, alabando las
excelencias de la Caridad "es tanta que da ser, valor y vida a
las demás virtudes, sin la qual todas ellas juntas, y cada una de
por sí, son y se juzgan por imperfectas, y de ningún mérito
de gracia".
l
día 4 de Abril de 1.609, festividad de San Isidro, se comienzan a
recibir los primeros hermanos, celebrándose el primer cabildo el 3 de
Mayo, en donde se nombró la que sería la primera Junta de Gobierno de la
Hermandad. Se adhirieron a la Cofradía toda la casa ducal,
casi toda la ciudad, y numerosas personas de pueblos vecinos; poco
tiempo
después se inscribieron vecinos de Cartagena de Indias,
presentados
por Pedro Rivera y Sarmiento en su último viaje, tras el que se
avecindó en Sanlúcar, donde falleció, siendo
enterrado al pié de la Iglesia de la Caridad; las setenta y siete
religiosas
del monasterio de Tunxa (Colombia), así como personas de otras
ciudades del continente americano, entre ellas varios mercaderes
de La Habana. Con esto nos damos cuenta del auge de
la cofradía que pudo, espiritualmente, atravesar la inmensidad del
mar para asentar en América una devoción ferviente por Ntra.
Sra. de la Caridad. Prueba de ello es la Iglesia de la villa del
Cobre en
Cuba, donde se venera una imagen de la Virgen de la Caridad.
u
Santidad Paulo V, en documento firmado en Roma, en San Pedro, el año
de la Carnación del Señor de 1609, a 8 de Enero concedió
a todos los que de entonces y para siempre se inscribieran en la Cofradía
las siguientes gracias: "... concedemos y otorgamos a todos y
cualesquiera cristianos que estando verdaderamente contritos y confesados
y entraren en la dicha Cofradía, si en el día primero de su
entrada recibieren el Santísimo Sacramento... les concedemos
Indulgencia plenaria y remisión de todos sus pecados. Y lo mismo a
todos los cofrades que de presente son y en adelante fueren, estando
verdaderamente contritos y habiendo recibido la Santa Comunión, o a
lo menos si contritos invocaren el nombre de Jesús con el corazón,
no pudiendo con la boca, estando en el artículo de la muerte o
haciendo alguna señal de arrepentimiento. Y además de esto,
todos los cofrades que estando verdaderamente contritos, confesados y
comulgados visitaren la dicha Iglesia de San Pedro en el día de la
Asunción de Nuestra Señora, desde sus primeras vísperas
hasta el otro día puesto el sol, y allí devotamente oraren
por la extirpación de las herejías, conversión de
herejes, exaltación de Nuestra Santa Iglesia, concordia y unión
entre príncipes y por la salud del Romano Pontífice, ganarán
Indulgencia plenaria y remisión de todos su pecados. Item
concedemos a todos los dichos Cofrades siete años de perdón
y otras tantas indulgencias, y otras tantas cuarentenas, si habiendo
confesado y comulgado visitaren la dicha Iglesia el día de la
Presentación de Nuestra Señora y de San Pedro, y el día
de Santa Ana desde sus primeras vísperas hasta el otro día
puesto el sol... Item es nuestra voluntad que si a la dicha Cofradía
estuviere agregada o en adelante a alguna Cofradía principal, o por
alguna razón se le viniere por conseguir sus Indulgencias o
participar de ellas, las primeras Letras o cualquieras otras Apostólicas
que sobre ellos hayan sido impetradas, en ninguna manera les valgan o
ayuden fuera de estas presentes".
n
el cabildo celebrado el 6 de Agosto de 1609, presidido por el duque D.
Alonso y por sus hijos D. Manuel y Don Felipe, se dieron los últimos
toques a la primera procesión de la Stma. Virgen por las Calles de
Sanlúcar, que se celebró el
día 15 de ese mismo mes. De la magna procesión queda el relato que
hiciera Juan Vandalo por orden de los Sres. Duques. La fiesta comenzó
la víspera con Solemne Misa cantada, se adornaron las calles por los que
pasaría la procesión con ricas colgaduras, y arcos triunfales,
celebrándose danzas y desfile de gigantes.
La procesión la abrieron las cofradías de la ciudad con sus
insigneas y guiones, al igual que hoy en día, por orden de antigüedad
ocupando la de la Santa Vera Cruz, el primer puesto; la del Nazareno, el
cuarto; la Soledad, el quinto y Cinco Llagas el sexto. Seguidamente,
los niños del colegio de San Ildefonso, todas las órdenes religiosas
según su antigüedad, toda la clerecía de Sanlúcar, que escoltaba las
andas de San Pedro, el administrador y capellanes del hospital, la
capilla musical del duque. A continuación la Virgen de la Caridad en sus
andas de plata, tan sólo la base ya que aún no se habían labrado las
columnas ni la cubierta de bóveda. Detrás iban las niñas huérfanas
acogidas en el Hospital. El recorrido fue el siguiente: tras salir del
Hospital, sobre las 5:00 h. de la tarde, se enfiló la calle de la Cárcel
Vieja (actual Monte de Piedad); Plaza Alta (actual Plaza de la Paz);
calle de Boscán o del Contador Mayor (calle Caballeros); Cuesta de
Belén, donde se produjo la curación milagrosa de un tullido en presencia
del proveedor de las galeras españolas Miguel de Oviedo y del cirujano
Alfaro, que certificó su invalidez anterior; calle Bretones, cruza la
Plaza de la Ribera (actuales Plazas de San Roque y del Cabildo, que en
aquellas fechas eran una), calle Ancha de los Mesones (calle Ancha),
calle San Jorge hasta llegar al convento de Regina, para proseguir por
la calle del mismo nombre hasta la iglesia de la Trinidad, enfilar la
calle Bretones para subir la Cuesta de Belén y regresar a la Sta. Casa,
una hora antes de oscurecido, produciéndose la curación de otro inválido
de Cádiz. Las fiestas continuaron durante otros tres días con la
celebración de diversos actos como carrera de barcas, fuegos
artificiales, desfiles de máscaras y fiesta de toros y cañas.
partir del año siguiente la procesión fue limitada al contorno de la
manzana que ocupaba el Hospital. En el cabildo de 1613 se decidió que la
procesión se realizase por el claustro del Hospital. En 1614 la
procesión discurre por las calle del licenciado Prieto de Guevara y del
tesorero Fernando de Novela, imponiéndose la costumbre de sacar la
Imagen de su tabernáculo la víspera de la salida para colocarla en sus
andas y quedar todo ese día expuesta a los fieles.
![]() |
"Hizo, pues un escultor una imagen, tan atento, con tal viveza y primor, que su mismo pensamiento no la esculpiera mejor. Dióle de alto media vara, con la más hermosa cara y las manos más bien hechas, que han tirado al alma flechas de amor y devoción raras." De "La Charidad Guzmana" de Fray Pedro Beltrán |
l
día 2 de Septiembre de 1618 es nombrada la Santísima Virgen
de la Caridad patrona de esta ciudad. En el documento extendido ese mismo
día por el Cabildo de la ciudad podemos leer: "Quiere
recibirla (se refiere a Don Manuel Alonso de Guzmán, VIII
duque de Medina-Sidonia) y la recibe por Patrona suya, y de sus hijos
y descendientes, de esta ciudad, Consejo y Estados, y pone a todo cuanto
le toca por sangre y por gobierno debajo de su amparo y protección
y deseando que a imitación y voto común general, el Conde y
Marqués, mis Señores, su hermano, Señores de esta
Ciudad y sus vasallos hagan el mismo voto, para que de aquí
adelante en el día de su celebridad en el que la Santa Iglesia
Romana y la Religión Cristiana hacen memoria de su Gloriosa Asunción,
lo celebre con procesión general de su clerecía, conventos,
Regidores y vecinos, con el mayor adorno y suntuosidad que les sea
posible, y con los mayores regocijos exteriores y fiestas en demostración
de los interiores, y de la devoción y con que lo hicieran."
ientras
el duque don Alonso vivió, los cargos de Hermanos Mayores fueron
ocupados cada año por diferentes personas de entre sus allegados no
familiares, costumbre esta que se cambia con su hijo don Manuel. En el
cabildo de 1615 se trasladan las reuniones del mismo a Palacio, en un
intento de ejercer un mayor control por parte del patrono fundador, que
con don Manuel llega a su máximo límite. En 1641, con el destierro del
duque don Gaspar y la posterior pérdida del señorío de la Ciudad, la
presencia activa de los Guzmanes en la Hermandad se disipa y ésta
empieza a perder pujanza, estando fechada el último acta recogida en los
libros de la época el 10 de Agosto de 1652. A partir de esos momentos
se pierde la memoria de la Hermandad, asumiendo la labor de sacar a la
Imagen en procesión la propia dirección del Santuario, socorrido en
diversas ocasiones por el Ayuntamiento, de tal suerte que ni un sólo año
la ciudad de Sanlúcar se vio privada de la presencia de su Patrona en
sus calles. Algunos de esos años la presencia de Ntra. Sra. de la
Caridad en las calles fue doble, como en los años 1734 y 1737 que salió
en rogativa por la falta de lluvia, o como en 1755 que salió en acción
de gracias por la protección que había ejercido frente a los efectos del
terremoto de Lisboa.
primeros de enero de 1806, después de siglo y medio en que se pierde el
recuerdo de la Hermandad, el capellán mayor del Santuario, D. Manuel
Carrillo Novela, arropado por el también capellán D. José María Yoguez,
veintinueve hombres y dieciséis mujeres, procede a la refundación de la
Hermandad. Para finales de la década de los sesenta, la Hermandad había
vuelto a desaparecer. El 10 de marzo de 1874, a propuesta del
capellán-administrador del Santuario, D. Salvador Marín Arnedo, se
procede a una nueva refundación de la Hermandad.
n
el año 1916 se iniciaron los preparativos para la conmemoración
del III Centenario de la proclamación de Ntra. Sra. de la Caridad
como Patrona de Sanlúcar, que debía celebrarse en 1.918. El
día 4 de junio de 1.916, en cabildo de Hermandad, bajo presidencia
del Capellán administrador del Santuario D. Francisco Domínguez
de la Cámara, se planteó la necesidad de preparar tan magno
acontecimiento, señalándose cómo los días 14 y
25 de marzo se habían formado una junta de señoras y otra de
sacerdotes en ánimo a recaudar el dinero para este fin. En la
junta, se manifestó la necesidad de recaudar fondos de forma que no
fuese gravoso para el pueblo sanluqueño, dada la crisis económica
que se estaba atravesando. Al día siguiente, se dio cuenta de como
el señor alcalde se ponía a disposición de la
Hermandad, ofreciendo para dicha conmemoración los ingresos de las
carreras de caballos de esa temporada y de los otros festejos, y la
cantidad de 2.000 pesetas del presupuesto del año siguiente. La
fiesta giró en torno a la procesión del día 15 de
Agosto. Para tal evento se remozaron diferentes enseres y en general el
Santuario, se ensanchó el presbiterio, se arregló el patio,
los corredores bajos y la galería alta y se blanqueó la
fachada de la iglesia. Dos blandones y doce candeleros fueron plateados y
las andas restauradas. Se compraron cuatro nuevas varas para el palio, y
esta pieza de tela se restauró por las religiosas de la Compañía
de María. En la corona de la Imagen se engastaron unos brillantes,
y se recibió la donación de dos ángeles lampareros y
un estandarte con la representación de la Virgen de la Caridad.
Para darle difusión al acto, se editaron 3.000 folletos con la
Historia de la Virgen publicados en el diario El Correo de
Andalucía. Para cerrar el festejo el año siguiente fue
dispuesto un azulejo de la Virgen de la Caridad en su baldaquino en el
mismo lugar donde fue colocada originalmente la Imagen por Pedro Rivera en
la casa de la calle Bolsa. Para protegerlo de las inclemencias del tiempo,
y en recuerdo del tabernáculo que la cobijaba, se colocó un
tejaroz sobre dos tornapuntas férricas, cubierto con tejas
vidriadas blancas y azules, y parte inferior tallada en madera, instalándose
dos faroles de hierro para darle luz.
u
Santidad el Papa Pablo VI, mediante Breve de fecha 28 de Marzo de 1.965,
concedió la Coronación Canónica de Nuestra Sra. de la
Caridad. El acto de la Coronación se celebró el 15 de Agosto
de ese año. Ese día, la ciudad amaneció adornada con
sus mejores galas, las colgaduras más bellas engalanaban sus
balcones, la calle Ancha amaneció alfombrada para la Virgen. La
ceremonia tuvo lugar en la Calzada, hasta donde fue llevada la Virgen por
una cuadrilla de costaleros de la sevillana Hermandad del Baratillo. Ofició
la ceremonia el Cardenal Arzobispo de Sevilla Dr. José María
Bueno Monreal, asistido por su Obispo auxiliar D. José María
Cirarda Lachiondo y del capellán del Santuario, Rvdo. Sr. D. Luis
Núñez Rodríguez. Al colocar la corona, donada a la Virgen
por suscripción popular, todas las campanas de Sanlúcar
repicaron alegres. Con las primeras horas de la noche, el regreso,
efectuado a hombros de una cuadrilla de costaleros de la Hermandad de La
Macarena, durante el que una auténtica lluvia de pétalos
besaban el templete de plata que La cubre.
a
celebración en 1990 de las Bodas de Plata de la Coronación
se pretendió revestir de la máxima solemnidad
posible.
Fue iniciada con tres salidas procesionales a otros tantos conventos de
clausura: Carmelitas Descalzas, Regina y Madre de Dios, en mayo, junio y
julio. La fiesta principal se emplazó para el 15 de Agosto,
adornada con diferentes actos culturales y religiosos. En el lugar donde
fuese coronada veinticinco años atrás, al final de la
Calzada mirando al mar y a Doñana, fue levantado un blanco arco de
triunfo de estética neobarroca, de disposición horizontal, y
sobre un basamento de gradas, quedó formada por tres módulos
con otros tantos vanos de arcos de medio punto entre pilastras toscanas,
completándose la ornamentación con dos ramos de flores
naturales que se colocaron cerrando los vanos laterales, de tipo fanal y
de clara simbología vaticana, de lirios blancos y claveles
amarillos. En la procesión, como es costumbre, hubo una
representación de las cofradías de penitencia y gloria
sanluqueñas, así como de las sevillanas de la Esperanza
Macarena y de Ntra. Sra. de la Piedad del Baratillo, que también
asistieron en 1965 al acto de la Coronación. Todo el clero de Sanlúcar
acompañó al Sr. vicario y capellán del Santuario D.
Luis Núñez, y como no podía ser de otra forma, un
representante de la Casa Ducal de Medina Sidonia, D. José Márquez
González de Gregorio, así como el ayuntamiento en pleno. Una
vez situada en el arco triunfal, se le impuso a la Imagen la Medalla de
Oro de la Ciudad por el Sr. Alcalde, y le fue entregado el bastón
de Alcaldesa perpetua, que fue colocado por el Hermano Mayor en el frontal
del respiradero del paso.
l
acuerdo de concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a Ntra. Sra.
de la Caridad, fue tomado el día 12 de Julio de 1.990, por el
Ayuntamiento Pleno reunido en Sesión Extraordinaria. La solicitud
de concesión surge de la propia Hermandad , cuya Junta Directiva,
reunida el 1 de Junio de 1.990, acuerda dirigirse al, por aquel entonces,
Alcalde-Presidente de la Corporación Municipal del Excelentísimo
Ayuntamiento, D. Manuel Vital Gordillo, al tiempo que le ofrece el ser la
persona encargada de la imposición. La iniciativa de la Hermandad,
alcanza un amplio eco entre las instituciones, asociaciones y pueblo de
Sanlúcar; fueron varios los pliegos que conteniendo cientos de
firmas, avalaban la petición. Con este acto de imposición de
la Medalla de Oro, Nuestra Patrona recibió el modesto homenaje de
un pueblo cuyo marianismo y devoción ha tenido el justo eco en la
Corporación de este municipio.
u
Santidad el Papa Juan Pablo II mediante Breve (ver) dado en Roma, junto a San
Pedro, Bajo el anillo del Pescador, el día 19 del mes de Febrero
del año 1997, decimonoveno de Su Pontificado concedió la
elevación al título y dignidad de
BASILICA
MENOR del Santuario de Nuestra Señora de la Caridad. La ceremonia
de la Dedicación y Elevación a BASILICA MENOR
se celebró el día 1 de Agosto de este mismo año. El
primer acto de la ceremonia fue la recitación de la hora litúrgica
de Vísperas en la Iglesia de Ntra. Sra. de la O. Terminadas estas,
tuvo lugar una procesión desde esta iglesia al Santuario de Ntra.
Sra. de la Caridad. Abrían la procesión dos incensarios
seguidos de los símbolos de la nueva Basílica, Tintinábulo
y Conopeo, flanqueado este por dos ciriales. A continuación una
representación de la Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro,
seguidos de las Hermandades de Gloria de la Ciudad; San Antonio de Padua,
Ntra. Sra. del Rocío, Ntra. Sra. del Carmen de Bajo Guía; y
las de Penitencia con sus insignias y en orden a su salida procesional. A
continuación, los miembros del Consejo Arciprestal de Hermandades y
Cofradías, representación del Cuerpo Nacional de Policía
y Guardia Civil y la Corporación Municipal. Seguidamente la
Hermandad de Ntra. Sra. de la Caridad con su estandarte; el clero sanluqueño
y diocesano; Cabildo de la Catedral de Jerez y representantes de los de
Sevilla, Monseñor Miguel Artillo Galán, y Huelva, Monseñor
Juan Mairena Valdallo; Vicario General de la Diócesis, Monseñor
Núñez Rodríguez, portando el Breve Pontificio; el Sr.
Obispo y, cerrando la procesión, el coro de cantores y fieles en
general. Durante la celebración, al finalizar la homilía, el
Sr. Obispo donó a la Stma. Virgen de la Caridad su Cruz Pectoral,
la cual le fue entregada como testamento por los hermanos del Sacerdote
José Ribas Rodríguez. Finalizada la comunión general
de los fieles, se dio lectura por parte de Monseñor D. Luis Núñez
Rodríguez al texto del Breve de Su Santidad. Al terminar la
ceremonia se da lectura a dos disposiciones del Sr. Obispo fechadas en
Sanlúcar de Barrameda a 1 de Agosto de 1997, la primera viene a
disponer la celebración anual, con rango de solemnidad, del
aniversario de la elevación a Basílica Menor; la segunda,
concede indulgencia parcial a todos los fieles que asistan devotamente, en
esta Basílica Menor, a las celebraciones litúrgicas y actos
comunitarios de piedad, o hagan privadamente cualquier acto de devoción
en honor de Dios Nuestro Señor y de la Santísima Virgen María.
l
1de Agosto de 1.998 se celebró, mediante una Solemne Misa
Concelebrada, el primer aniversario de la elevación a Basílica
Menor del Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad. Al finalizar la misma, el
Excmo. Sr. Alcalde, en representación de la Corporación
Municipal y del pueblo de Sanlúcar en general, hizo entrega a la
Hermandad de una réplica del Pendón de la Ciudad. En esta
ocasión, la Santísima Virgen lucía la Saya y el Manto
que le fueron donados en 1918 por la Corporación Municipal al
conmemorarse el 300 aniversario de Su nombramiento como Patrona de la
Ciudad. Posteriormente, se descubrió y bendijo un azulejo
conmemorativo del acto de proclamación del Santuario como Basílica
Menor.
l
Viernes, día 11 de Junio de 1999, se celebró a las 9,30 de
la noche el acto de presentación de la Restauración y nueva
Iluminación efectuada en el Retablo Mayor de la Basílica de
Ntra. Sra. de la Caridad. Esta restauración, promovida por la Junta
de Gobierno de la Hermandad, contó con la colaboración del
pueblo y de empresas del Sanlúcar, de la Caja de Ahorros y Monte de
Piedad de Huelva y Sevilla y de la Fundación Sevillana de
Electricidad.
l
1 de agosto de 1999, tras meses de ensayo bajo la dirección de
Inmaculada Lobato, al finalizar la misa en conmemoración del 2º
Aniversario de la elevación a Basílica Menor del
Santuario
de Ntra. Sra. de la Caridad, se presentaron a los fieles asistentes "Las
infantitas de la Virgen". Son estas un grupo 15 de niñas,
14 danzantes y una con banderín, que danzarán delante de la
Virgen. Los antecedentes históricos hay que buscarlos en el ya
mentado colegio de San Ildefonso. Con el traslado de la Virgen a la
capilla del Hospital de San Pedro, quedaron este y el colegio de San
Ildefonso integrados en la nueva fundación que los duques crearon
para rendir culto a la Imagen. En un principio el colegio acogía a
huérfanos (varones), para educarlos en la fe cristiana, recibiendo
además enseñanzas de gramática, retórica, dialéctica,
aritmética, geometría, música y astronomía,
también debían asistir a las misas y al coro. Seis de ellos,
los más aventajados, tenían el honor de danzar y cantar
delante de la Sta. Imagen de la Virgen el día de su procesión
por las calles sanluqueñas.
a
coreografía fue compuesta por Inmaculada Lobato, que se basó
en el baile y danza de los antiguos Seises de la Catedral de Sevilla. Los
trajes fueron confeccionados por Dª Clemencia Acosta, inspirados en
aquellos que los niños del colegio de San Ildefonso usaban para idéntico
fin y en las vestiduras antiguas de la Virgen de la Caridad. Níveos,
faldas, blusas y zapatos blancos se complementan con casacas y tocados
azul cielo, tono emblemático de Ntra. Sra. desde época
fundacional.
urante
el año 2000, Año Jubilar, la basílica de Ntra. Sra.
de la Caridad, fue nombrada por el Sr. Obispo Templo Jubilar.
l
jueves, día veinte de junio de 2002, tuvo lugar la inauguración
del nuevo sistema de iluminación artística instalado en la
Basílica de Ntra. Sra. de la Caridad. La instalación de este
moderno sistema de iluminación es el fruto del acuerdo firmado en
septiembre de 2001 entre la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Huelva y
Sevilla (El Monte), la Fundación Sevillana de Electricidad y la
Hermandad de Ntra. Sra. de la Caridad. Supone la continuación del
acuerdo con el que se llevó a cabo la iluminación del
Retablo de la Basílica una vez restaurado.
on
motivo del 150 aniversario de la proclamación del Dogma de la
Inmaculada Concepción, la Hermandad organizó los siguientes actos
(ver fotos)
que se iniciaron el día 7 de Diciembre de 2004 con el traslado de la
Imagen de Ntra. Sra. de la Caridad desde su Basílica a la Iglesia Mayor
Parroquial de Ntra. Sra. de La O. El traslado se inició a las 19:00
horas con el siguiente itinerario: c/Caridad, c/Caballeros e Iglesia
Mayor, al finalizar se celebró una Santa Misa, presidida por el Director
Espiritual de la Hermandad D. Luis Núñez Rodríguez, como apertura del
Año Jubilar. Al día siguiente,. 8 de diciembre festividad de La
Inmaculada Concepción, y tras la celebración a las 12:00 horas en la
Iglesia Mayor Parroquial de Ntra. Sra. de La O de una Santa Misa,
concelebrada por el Director Espiritual de la Hermandad y por el Padre
Guardián del Convento de Capuchinos de esta Ciudad, la Imagen de Ntra.
Sra. de la Caridad fue trasladada a su Basílica en Solemne Procesión,
con el siguiente itinerario: Plaza de la Paz, c/Jerez, c/Descalzas,
c/Misericordia, su Templo. Con este mismo motivo, y como clausura del
año dedicado a la Eucaristía, se celebra en la Basílica, el 10 de
Septiembre de 2005, un recital poético a cargo del poeta D. Manuel
Lozano Hernández, que tuvo por título "Eucaristía, Dogma y Caridad".
n
la salida procesional del año 2005 se estrenan cuatro faroles para las
esquinas del paso de la Stma. Virgen. Estos faroles se realizaron, en
plata de ley, en los talleres de Hermanos Delgado López en Sevilla. Del
paso de la Stma. Virgen se tienen referencias desde 1890, es de formato
rectangular, con respiraderos de frontales calados con motivos vegetales
y símbolos alusivos a los atributos de la Virgen, centrados por los
escudos de Castilla y León, Casa Ducal de Medina Sidonia, Ciudad de
Sanlúcar y en la parte delantera el anagrama de María, terminadas las
esquinas con columnas salomónicas de madera negra y resaltes plateados, a
semejanza de las del baldaquino, que es cargado en el paso sobre un
basamento de tránsito. El baldaquino o templete, que originalmente
estaba totalmente cincelado en plata (incluso las columnas), fue
encargado por el duque Don Alonso al maestro platero de mazonería Luis
Sánchez, avecindado en Sanlúcar, y que trabajó casi a tiempo completo
para los Duques, el Santuario y la Hermandad. Se comenzó a principios de
1609, estrenándose su base en la magna procesión de la Virgen del 15 de
agosto de ese año. Para mediados de 1610 solo estaba terminada la parte
inferior o basamento del baldaquino, concluyendo la obra con la entrega
de cuatro macetas de azucenas que servirían de remate el 13 de agosto
de 1614. Para finales del siglo XVII su estructura se encontraba en mal
estado, la profunda renovación planteada no pudo, afortunadamente,
llevarse a cabo por falta de dinero, pero es posible que en esos
momentos se retiraran los fustes de plata de las columnas, y que se
colocaran en su lugar los actuales de orden salomónico, con el tercio
inferior de la caña de plata retallado y el resto helicoidal de madera
negra de palosanto de cinco espiras, con la zona interna de sus
estrangulamientos cubiertas con chapa de plata labrada con motivos
vegetales. Para 1763 ya se recogen en inventario la existencia de los
cinco ramos de azucenas, y en el de 1783 el de las cinco perillas de
madera negra de palosanto forradas en plata, que sustituyeron a las
jarras y bolas originales cinceladas es este metal. Para 1855 su aspecto
se había degradado enormemente, sustituida buena parte de las láminas
de plata por simple
hoja
de lata, lo que determina al duque de Medina Sidonia, como patrono,
costear su restauración, realizada en Sevilla, y que consistió en la
reconstrucción en plata de los elementos adulterados. Esta última
restauración, que es la que le da su actual aspecto, pudo ser realizada
por los plateros sevillanos Cristóbal Sánchez o F. Palomino, ya que
ambos presentan sus punzones en el conjunto de piezas litúrgicas
realizadas para el Santuario a partir de 1824. La media luna que se
dispone actualmente sobre la peana de la Virgen, de plata con dos
estrellas de oro y brillante central en los extremos, fue donada en 1918
por Manuel López de la Piedra. En la procesión del 15 de Agosto de 2011
el baldaquino luce totalmente restaurado, restauración que se llevó a
cabo en los talleres de los Hermanos Delgado López (Sevilla), y que
consitió en una labor de consolidación estructural y limpieza del
mismo..
urante
el año 2008 se conmemora el CD aniversario de la llegada de la imagen
de Ntra. Sra. de la Caridad a Sanlúcar de Barrameda. Los actos
conmemorativos de tal efemérides comienzan el 12 de Enero de 2008,
sábado, con la presentación del Cartel Conmemorativo del CD Aniversario.
El acto, que tuvo lugar en la Basílica Menor de Ntra. Sra. de la
Caridad, comenzó a las 20:30 horas tras la finalización de la Santa Misa
Sabatina que la Hermandad dedica semanalmente a su Sagrada Titular. El
cartel recoge un fragmento del mural que adorna la pared lateral
izquierda de la Capilla de Ntra. Sra. del Carmen de Bajo de Guía,
pintado por D. Francisco Maireles. El cartel fue presentado por D. Lucas
Maireles, hijo del autor, y por D. Manuel Lozano. La parte musical
estuvo a carto de la banda de múcica "Julián Cerdán" de nuestra ciudad.
on
motivo del CD aniversario, se solicita a la Cancillería del Vaticano la
concesión de "Año Jubilar Mariano" a celebrar en la Basílica de Menor
de Ntra. Sra. de la Caridad durante el año 2008 (leer). Concedida la solicitud (leer),
la apertura del "Año Jubilar" tiene lugar el día 26 de Enero de 2008
con una Sagrada Eucaristía celebrada por el obispo de la Diócesis, D.
Juan del Río Martín. Para ganar las indulgencias del Año Jubilar,
algunas hermandades celebran sus cultos cuaresmales en la basílica,
otras realizan traslados de sus imágenes titulares a la basílica y
celebran sus cultos en la misma, otras realizan peregrinaciones.
nmarcados
dentro de los actos conmemorativos del CD aniversario, se celebra un
ciclo de conferencias entre las que cabe destacar la primera que se
celebró el 26 de Abril de 2008 con el título: "El culto a las reliquias
en el Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad y la Sábana Santa", a cargo
de D. Julio Marvizón Prevney . Es de destacar esta conferencia porque a
su finalización se hizo ostentación del Trasunto de la Sábana Santa
conservado en la Basílica que hacía décadas que no se mostraba a los
fieles (ver fotos).
Esta copia fue un regalo del Papa al embajador de España en el
Vaticano, D. Enrique de Guzmán y Rivera, II Conde de Olivares.
Posteriormente su hijo D. Enrique de Guzmán y Pimentel, futuro
conde-duque de Olivares, la entrega a su primo, D. Alonso Pérez de
Guzmán "El Bueno", VII duque de Medina Sidonia, XII señor de Sanlúcar y
cabeza de la familia. El 7 de noviembre de 1613, mediante carta de
donación, don Alonso Pérez de Guzmán, patrono fundador del Santuario,
hace donación al mismo del Trasunto, así como de otras reliquias. Se
trata de una mágnifica copia, de las más interesesantes y antiguas
conservadas en España, cuya fecha de ejecución tuvo que ser anterior a
Diciembre 1532, pues en esa fecha la original sufrío ciertos destrozos
en la tela, que se repararon añadiéndole trozos de tela triangular, al
incendiarse el castillo de Chambery de los duques de Saboya,
propietarios de la Síndone. Todas las copias posteriores a la fecha de
este incidente muestran los zurcidos, que no aparecen en la copia
conservada en al Basílica, lo que certifica su ejecución anterior a la
fecha mencionada. Además, el Trasunto de la Basílica es una impresión en
positivo, a diferencia del resto de las conservadas que reproducen el
original, que es como un negativo fotográfico del cuerpo de Cristo, lo
que la hacen aún más atractiva para los estudiosos del tema.
l
punto álgido de los actos conmemorativos del CD aniversario llegó el
día 8 de Junio de 2008. A las 19:00 horas se celebró Solemne Misa
Pontifical presidida por el Excmo. Rvdo. Sr. Obispo de nuestra diócesis,
D. Juan del Río Martín. A su finalización, tuvo lugar la Salida
Procesional Extraordinaria en la que la Venerada y Santa imagen de Ntra.
Patrona fue traslada al lugar de su primer emplazamiento, en el que
tuvo lugar el milagro del encendido y reboso del aceite de la lámpara,
en la esquina de la Plaza del Cabildo con calle de la Bolsa. Allí se
descubrió y bendijo un azulejo conmemorativo. La Santa Imagen fue
trasladada hasta ese lugar en andas con su templete, rodeada de enorme y
espontáneo fervor. (ver fotos)
a
clausura del Año Jubilar Mariano tuvo lugar el domingo 8 de Febrero de
2009 con la celebración de una Solemne Función, que fue oficiada por su
Eminencia Rvdma. Sr. D. Carlos Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo de
Sevilla. Bibliografía:
- Monografía
Histórica dedicada a La Virgen de la Caridad realizada por D.
Alejandro Zambrano.
- "El Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad, de Sanlúcar de
Barrameda. Estudio Histórico-Artístico" obra de D. Fernando Cruz
Isidoro, Doctor en Historia del arte por la Universidad de Sevilla.
Publicado en 1997 por la Obra Cultural de CAJASUR con motivo de la
elevación a Basílica Menor del Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad.
- Artículo publicado por D. Antonio José Cantos Lobato en la
revista que editó la Hermandad de Ntra. Sra. de la Caridad con motivo
del 25 Aniversario de la Coronación Canónica de la Santísima Virgen.
- Artículo publicado por D. José Carlos García Rodríguez en la
revista que editó la Hermandad de Ntra. Sra. de la Caridad con motivo
del 25 aniversario de la Coronación Canónica de la Santísima Virgen.
- Artículo titulado "Una tradición barroca: La Danza ante la
Virgen de la Caridad" realizado por D. Fernando Cruz Isidoro y editado
en la revista de Sanlúcar de Barrameda nº 36 año 2000 que anualmente
publica "Industrias Gráficas Santa Teresa".
- Artículo "Crónica de actos celebrados con motivo del Año
Jubilar 2008" de D. Fernando Cruz Isidoro, publicado en la revista "Año
Jubilar 2008. Caridad. 400 años en Sanlúcar". Editada en Agosto de 2009
por la Hermandad de Ntra. Sra. de la Caridad.
- Texto publicado por D. Fernando Cruz Isidoro en la exposición "El hombre de la Sábana Santa", celebrada en Sanlúcar del 13 al 23 de Abril de 2011.



No hay comentarios:
Publicar un comentario