domingo, 14 de julio de 2013

tuico otro buen relato corto

Me vas a matar....y lo vas a hacer....túuuuuuu


Ricardo estaba tomando un café. Ese día no se encontraba precisamente bien. Tenía el cuerpo medio revuelto, no sabía si por el frío o es que se estaba cogiendo una gripe. Se subió el cuello del plumífero y agarro la taza de café con fuerza. Por momentos parecía que se encontraba mejor, seguro que estaba agarrando una gripe y listo. Encendió un pitillo y para ello le pidió fuego a la pareja que tenía en la mesa de al lado. Volvió a sentarse y notó un dolor inmenso en el pecho. Jadeó y tiró la taza de café. Vio como los chicos de la mesa de al lado gritaban y la terraza se llenaba de gente. Le sacaron el plumífero y alguien le dio un masaje cardíaco. -¿qué pasaba...le estaba dando un infarto?- El dolor era inmenso y el revuelo que se había montado en la terraza lo mismo. Oyó que alguien llamaba a una ambulancia. Creía que era lo mejor que podían hacer con él ya que se estaba muriendo de frío y no podía ni hablar. La gente se arremolinó a su alrededor y empezaron los comentarios absurdos, que si era muy joven...que si estaba muy mal...que si la ambulancia no iba a llegar a tiempo...y Ricardo pensaba - ¡jodidos que aún estoy vivo!- pero las palabras no le salían. Siguió contemplando la escena con los ojos muy abiertos y el frio metido en el cuerpo, deseando que la ambulancia llegara cuanto antes,  - no fuera a ser que toda esta panda de inútiles tenga razón y me esté muriendo....- pensaba Ricardo.

Pronto llegó la ambulancia y separaron a todo el mundo. Le hicieron masajes cardíacos y le metieron en vena varias cosas. Estuvieron media hora con él mientras Ricardo seguía escuchando todo y por ratos hasta sonreía, pensando que su vida tenía demasiado valor para terminar ahí...en una terraza de una cafetería...Los sanitarios sabían lo que hacían y seguramente lo mandarían rápidamente al hospital para darle algún tratamiento o incluso operarlo ya que estaba escuchando que le había dado un infarto fulminante. - Qué exagerados....fulminante y aún estoy aquí con vida...ya pueden espabilar para que no sea fulminante como ellos dicen...- pensaba Ricardo pero sin poder expresarse.

Lo metieron en la ambulancia y Ricardo pensaba que ya pronto su problema se solucionaría. Pero no entendía porque no le seguían haciendo cosas, parecía que lo estaban dando por muerto. Intentó hablar pero no le salían las palabras....intentó mover las manos pero no pudo moverlas... -.pero... ¿estaba vivo verdad?- pensaba >Ricardo con angustia. Escuchó perfectamente la conversación del médico de la ambulancia con el hospital.

- Hombre de aproximadamente 38 años. Le dio un infarto. Hora de la muerte, 12,03.-

-¿Esto es una broma no?ñ Me llamo Ricardo, tengo 37 años y estoy tan vivo como tú. Tengo mujer y dos hijas, y tenéis que seguir luchando por mí, estoy vivoooooooooo - pero la voz de Ricardo no salía y eso acrecentaba su angustia. Lo estaban dando por muerto y no lo estaba. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué se les estaba escapando? ¿Donde estaba su pulso para que no se dieran cuenta de que estaba vivo y que estaba escuchado como querían dejarlo morir?

La ambulancia llegó a su destino y sacaron a Ricardo. Lo llevaron con la camilla, tapado, por todo el hospital. El quería gritar y su voz parecía muerta.- Lo iban a llevar a la sala de autopsias. ¡Seguro! ¡Dios mío tengo que hacer algo...tienen que darse cuenta de que estoy vivo! -  Intento tirar de la sabana pero su cuerpo no respondía, intento aspirar con su boca la misma sabana pero no tenía la suficiente fuerza. Quiso llorar de rabia e impotencia, pero las lágrimas no le salían. Su miedo iba más allá de las lágrimas. Estaba aterrado y quizás por eso no podía moverse. Tenía que relajarse, tenía que intentarlo, tenía que gritarles que estaba vivo.

Entraron en una sala donde no se oía nada. Pasaron la camilla y entre dos personas lo pusieron en otra camilla. La notaba fría. -¡Dios mío, estoy en la sala de autopsias, me van a abrir como un muñeco!-  Alguien desde el otro lado comenzó a mantener una conversación con los camilleros.

-Déjenlo ahí por favor. Por la tarde le haremos la autopsia, ahora tengo otra -

Ricardo quiso gritar de nuevo, pero su voz se negaba a salir. Alguien se acercó a él y le bajo la sabana, solo dejó la cara al descubierto.

- Demasiado joven para morir. Nunca me acostumbraré a mi trabajo... -

- Pero.... ¿que dices? no estoy muerto...acércate por favor...escucha mi corazón...estoy vivooooo. Vuelve a comprobar todo....no me dejes morir....estoy vivo. ¿Cuantas veces ocurrirá esto?.... A cuánta gente la darán por muerta cuándo están vivos igual que yo....debo de tranquilizarme...tengo una horas para poder hacer algún tipo de señal...para que sepan que estoy vivo.- Ricardo intentaba girar los ojos...moverlos...seguía en su intento de hablar o mover algo. De pronto, su mano que estaba en la camilla cayó hacia el vacio. -  "Ahoraaaa pensaba Ricardo, ahora se dará cuenta, se dará cuenta de que sigo vivo por dios acércate, mírame, tócame....ven...”

Pero no pasó nada. El forense daba por hecho que era un movimiento involuntario. ¿No dicen que los muertos en las primeras horas se mueven? pero.....éllllllllll no estabaaaaa muertoooooo.Seguía en la misma camilla fría y solo pensaba en su mujer y sus hijas. Mientras él estaba allí...ellas estarían sufriendo. Quería patalear, quería gritar y llorar pero su terror era inmenso. Llevaba allí ya varias horas y seguro que pronto le tocaba a él.

De pronto, el forense se le acercó. Iba vestido de verde...con un gorro....se puso un algodón en la nariz impregnado en un liquido....

- Dios mío...me toca...me va a matarrrrrr-

El terror más puro se apoderó de él y una lágrima comenzó a salir de su ojo. El forense, se acercó lentamente....lo miró incrédulo...lo tocó...y acto seguido se oyó un grito

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Este hombre está vivooooooo necesito un médico!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




Se acerca la noche de San Juan....Cuando era pequeña nos contaban historias de miedo a la luz de la fogata. Hoy...os las cuento yo a vosotros. Os prometo...¡¡¡¡¡¡¡que nunca fueron tan de miedo como esta!!!!! FELIZ NOCHE DE SAN JUANNNNNNNNNNNNNNNNNN, y...tener mucho cuidado...llevar siempre un cascabel en la mano...agarrado....por si os pasa algo así...darle cañaaaaaaaaaa!!!!!!:):):). Midala.

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