sábado, 16 de febrero de 2013

VARIAS HISTORIAS

Enrique I, Rey de Inglaterra y Duque de Normandia
Enrique I, Rey de Inglaterra y Duque de Normandia
La historia que les traigo trata acerca de una curiosa batalla. Quizás no tanto por su contexto, quizás no tanto por su desarrollo, pero de seguro que si por su resultado final: únicamente de tres muertos.
Sin dudas se trato de un suceso poco común, el número total de bajas resulta realmente minúsculo con respecto a las de otras batallas. Pero las implicaciones detrás de esta batalla son muchos mas profundas. Poco hablare, sin embargo, de ellas, ya que me han resultado tan interesantes que les deparo una entrada futura. Implicaciones tales como un personaje muy curioso, una guerra civil entre hermanos y un enfrentamiento más de una larga rivalidad entre dos países altamente enemigos.
Representacion de la Batalla de Brémule
Representacion de la Batalla de Brémule
De todas maneras, y a modo de contexto, mencionare algunas cuestiones básicas, para que todos sepamos de qué estamos hablando. Corría el año 1119 y los reyes Luís VI de Francia y Enrique I de Inglaterra se enfrentarían en batalla, sumando una a la larga cuenta que estas dos naciones rivales acumularían a lo largo de su historia. Pero el contexto no involucraba por completo esta enemistad entre los dos reinos europeos, sino que atendía a cuestiones de índole más bien internas a la nación británica: A su interior se daba una rebelión, guida por el hijo de un antiguo pretendiente al otro (otra mas de las tantas que se sucederían en Inglaterra, y en Europa en general).
Luis VI, Rey de Francia
Luis VI, Rey de Francia
Por lo poco que dejan inferir las fuentes podemos decir que la batalla tuvo un desarrollo ambiguo. Por un lado, el de los franceses derrotados, los cronistas describen a la batalla una lucha sangrienta. Además, agregan una graciosa anécdota de la que ya hemos hablado aquí en este blog.
Por el lado ingles-normando, el cual me animo a señalar personalmente como probablemente mas verídico (debido a que, tras la derrota, los francés pudieron haber tenido la intención de arreciar su labor), las menciones a las bajas son escasas, solo enumeran tres muertes, mientras que si son abundantes los rescates pagados por los numerosos prisiones hechos durante la contienda. En otras palabras, la principal preocupación de ambos ejércitos fue la de capturar a los soldados enemigos, hacerlos prisioneros y luego cobrar un rescate a la nación enemiga, por lo que las victimas lamentables pareciesen no haber superado los 3 muertos en batalla.
Les dejo aquí un link en el que pueden averiguar mas de esta batalla, pero les advierto que esta en ingles, o si no pueden esperar hasta que vuelva a traerla a colación por este blog, aunque no se cuando será esa :P .

La entrada de hoy es algo curiosa. Porque, ¿Puede un rey ser republicanos? Vamos, pregunto si un rey puede odiar a los reyes, a lo que estos representan. Digo, si hasta puede ser un republicano abiertamente declarado e incluso tatuarse en su cuerpo el orgullo de serlo. Pues parece que si hubo que cumplía con estas condiciones y que además, cumplió con otro tanto de condiciones que lo hacen un individuo único, de esos que me gusta mencionar por aquí.
Pero, antes de empezar con la historia de tan interesante personaje, debo darle las gracias a Miguel Ángel, del blog “Memoria Residual”, a quien le debo el haberme puesto tras la pista de esta historia, por lo que a él le va dedicada esta entrada. Ahora sí, ya hecho el agradecimiento seguimos con el personaje de hoy.
Retrato completo de Jean Baptiste Bernadotte
Retrato completo de Jean Baptiste Bernadotte
El individuo en cuestión se llamó, en un primer momento, Jean-Baptiste Bernadotte. Luego, pasaría a ser Karlos XIV Johan de Suecia y Carlo III de Noruega. Y sí, si puede que lo hayan reconocido como uno de los dieciocho Mariscales Napoleónicos, porque efectivamente lo fue. Su vida comenzó un 26 de enero de 1763, en la localidad de Pau, en Francia. Hijo de Henri Bernadotte (1711-† 1780), procurador en Pau, y de Jeanne St. Jean (1725-†1809) se enlistaría en el ejército luego de la muerte de su padre, teniendo por aquel entonces diecisiete años, y su primer destino como militar fue Corcega.
Con 21 años lo encontramos ya sirviendo como sargento en Grenoble. También para aquella época se ha ganado su apodo de Sergeant Bellejambe, o Sargento Piernabella, mote que alude a su éxito con las mujeres. Éxito evidenciable en la relación que entablo por aquel entonces con grenoblina con un nombre tan sensual como Catalina L’Amour. De aquel amor nacerá una pequeña de nombre Olimpia Bernadotte, que morirá siendo niña.
Al estallar la Revolución Francesa (de la cual ya hemos hablado aquí con anterioridad), sus evidentes cualidades militares le llevaran a un rápido ascenso; tal es así que para 1794, Bernadotte era ya brigadier, asignado al ejército de Sambre y Meuse. Más tarde, tras la victoria de Jourdan en Fleurus (26 de junio de 1794), ascendería a general de división.
De campaña, la guerra lo llevaría primero a Bélgica y luego, conforme avance el ejército francés, a Austria. Poco después, Bernadotte sería enviado a Italia, con 20.000 hombres, a auxiliar a un general llamado Napoleón Bonaparte (quien aún no hacia demasiado alarde su nombre), distinguiéndose durante el paso de Tagliamente. En 1798 acabaría como embajador en Viena, aunque hubo de abandonar el cargo debido a los disturbios causados a raíz del izado de la bandera tricolor sobre la embajada.
Retrato de Désirée Clary (1777-1860), esposa de Bernardotte, en 1822.
Retrato de Désirée Clary (1777-1860),
esposa de Bernardotte, en 1822.
En 1798, Bernadotte contraería matrimonio con una bella joven, cuyo nombre era Desirée Clary. Era que había estado en los planes de José Bonaparte, que acabaría casándose con su hermana, y del mismísimo Napoleón, hasta que este conociera, año y medio después incluir en sus planes a Desirée, a su eterna Josefina.
Desirée Clary y Jean Baptiste Bernadotte se conocerían en París, en una recepción de José Bonaparte, unos dos años después de que Napoleón la dejase marchándose, nunca mejor dicho, a la francesa. Con su matrimonio, Bernadotte se convirtió asimismo en pariente de los Bonaparte.
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La última vez dejábamos a nuestro, por ahora, Jean Baptiste, recién casado y convertido en cuñado de José Bonaparte. Tiempo después, y durante tan solo seis semanas, sería nombrado ministro de la guerra francés, responsabilidad en la que demostró grandes habilidades.
En aquel tiempo se mantuvo a poca distancia de Napoleón, y aunque se negó a apoyarle en los preparativos del golpe de estado de noviembre de 1799 (18 deBrumario).
Retrato de Bernadotte como príncipe heredero
Retrato de Bernadotte como príncipe heredero
Incluso, es uno de sus fervientes opositores. Tal es así, que cuando el golpe se produce, en París mucha gente espera que Bernadotte salga de casa y se ponga al frente de milicias más o menos organizadas, que todo el mundo sabe están dispuestas a obedecerle. Pero, Jean no lo hace; probablemente los méritos de esta inacción de nuestro gran republicano deba llevárselos su cuñado, y futuro rey de España, José Bonaparte quien le come la oreja y acaba convenciéndole de que no se inmiscuya.
De manera contraria  a lo esperado, con el Gran Corso ya en el poder, Bernadotte aceptaría ser empleado por el consulado, y desde abril de 1800 hasta el agosto de 1801, comandaría el ejército en la Vendée. Y, no mucho después, al llegar el Imperio Napoleónico en 1804, Bernadotte fue nombrado uno de los dieciocho Mariscales de Francia. Y desde junio de aquel año sería designado también como gobernador de la recientemente ocupada Hanóver. Incluso, sería el mismo Jean-Baptiste quien, en 1808 y como gobernador de los pueblos Hanseáticos, dirija directamente la expedición contra Suecia, a través de las islas Danesas, aunque el plan no tuvo éxito debido a la necesidad de transportes y a la deserción del contingente español, quienes para entonces ya habían comenzado la guerra por su independencia de las fuerzas napoleónicas.
Poco tiempo después se lleva a cabo la de Wagram, en la que nuestro Bernadotte será lidere al contingente Sajón. Durante dicha batalla desobedecerá las órdenes de Napoleón, por lo que el Gran Corso lo relevaría de su mando. Furioso, se vuelve a París.
Carlos XIII de Suecia (Carlos II de Noruega), retratado por Carl Fredric von Breda. Museo Nacional de Estocolmo.
Carlos XIII de Suecia (Carlos II de Noruega), retratado por Carl Fredric von Breda. Museo Nacional de Estocolmo.
Por allí (es decir en Francia) se encontraba Jean, a punto de tomar posesión del cargo de gobernador de Roma cuando, inesperadamente, fue elegido heredero del rey Carlos XIII de Suecia. ¿Pero como es que un soldado Napoleónico acaba convirtiéndose en el heredero de una de las pocas monarquías europeas puras (ya que Napoleón se había cargado a casi todas) que quedaba?
Para conocer el “Quid” (esta va para ti, profedegriego  ) de la cuestión debemos trasladarnos a Suecia. Seguimos estando en 1810. En el país del norte europeo, la dinastía reinante, los Vasa, se extingue. El anterior rey se había vuelto loco, y su tío, ya bastante mayor de edad, había tenido que sustituirlo en el trono con el nombre de Carlos XIII. Por lo tanto encontramos al Parlamento sueco buscando un nuevo candidato. Y, por cosa de la casualidad, llegan a fijarse en el administrador de Hannover y algunas villas hanseáticas, de quien todo el mundo dice maravillas. Dicho y hecho: el 21 de agosto de 1810, el Parlamento elige rey a Jean Baptiste Bernadotte.
Pero, ¿Fue tan así esta elección? ¿O hubo muchas otras cosas que llevaron a esta elección? Pues, lamentablemente, tampoco lo sabremos hoy… sino mañana. Porque esta entrada ha vuelto a quedar muy larga para mi gusto.
Llegamos ya a la última parte de la historia de Jean-Baptiste Bernadotte. Y, aunque me he demorado un poco más de lo que deseaba, ya llego el momento de concluir con ella. La última vez, nos quedamos en su elección como Príncipe Heredero de la Corona Sueca. Continuemos entonces desde allí. Pero, ¿Cómo es que un soldado republicano, perteneciente al ejercito de uno de los más grandes enemigos de las monarquías europeas, llega a ser elegido Monarca?
Estatua en Norrköping, levantada en 1846 en honor del Rey Carlos XIV de Suecia y III de Noruega
Estatua en Norrköping, levantada en 1846 en honor del Rey Carlos XIV de Suecia y III de Noruega
Pues, básicamente por casualidad. Aunque el boletín oficial dará como razones, por un lado, que un gran sector del ejército sueco, previendo futuras complicaciones con Rusia, se mostraba favorable a la elección de un soldado como heredero, y por el otro, que Bernadotte también era muy popular en Suecia, debido a la caballerosidad con la que había tratado a los prisioneros suecos durante la última guerra con Dinamarca.
Sin embargo, si bien estas razones pueden ser la “Ultima Ratio” (otra frase que queda bien para la ocasión) para su elección definitiva, lo cierto es que, en un primer momento deberemos el ofrecimiento del trono a Jean Baptiste a un único sujeto: el barón Karl Otto Mörner.
Este tal barón Möner era, simplemente, un mensajero sueco, quien, absolutamente por iniciativa propia, ofreció la sucesión de la corona sueca a Bernadotte. El gobierno sueco quedara altamente sorprendido ante la descarada actuación de Möner, incluso lo arrestarían al volver a Suecia; sin embargo, la candidatura de Bernadotte fue ganando seguidores de forma gradual.
Por su parte, es seguro de que Jean Baptiste reflexiona extendidamente aceptar tal proposición, ya que, después de todo es un republicano convencido. Incluso Bernadotte le comunicaría la oferta de Mörner a Napoleón, pero el Corso se reiría del asunto y lo trataría como algo absurdo. De todas maneras Jean acabara por decidirse positivamente e informaría a Mörner que no rechazaría el honor de ser él el elegido.
¿Por qué aceptar tal propuesta? Pues, probablemente, hay dos factores que pesan en su decisión positiva: por un lado, el hecho de que la monarquía sueca sea una monarquía constitucional, lo cual la convierte en más tolerable a ojos de un republicano. Por otro lado, lo mal, pero mal, mal, que le sienta el ofrecimiento a Napoleón Bonaparte, ya que recordemos que, a pesar de ser parientes debido al casorio de Jean Baptiste y José Bonaparte con las hermanas Clary, no se caían para nada bien el uno al otro.
Coronación de Karl Johan III como rey de Noruega
Coronación de Karl Johan III como rey de Noruega
Finalmente, el 21 de agosto de 1810, Jean Baptiste Bernadotte fue elegido «Príncipe de la Corona». De esta manera Bernadotte renuncia a la nacionalidad francesa y el 2 de noviembre de 1810, realiza su entrada solemne en Estocolmo, y el 5 de noviembre recibía el homenaje de los estados suecos, siendo adoptado por el Rey Carlos XIII bajo el nombre de «Carlos Juan». El nuevo príncipe coronado fue pronto muy popular, y se convirtió en el hombre más poderoso de Suecia.
Toda esta situación place enormemente al nuevo rey; pero no tanto a la futura reina. A Desirée no le cae bien el frio, y pocos días después de llegar se vuelve a Paris, donde vivirá hasta luego de la coronación de su marido, el 5 de febrero de 1818. Regresara a Suecia recién en junio de aquel año.
Durante su principado, y luego su reinado, Bernadotte pudo mostrarse como cualquier cosa menos como un satélite de Francia. Incluso se aliaria con los enemigos de Napoleón y sería uno de los comandantes del ejército que lo enfrentaría hasta el final. Como rey unionista sería muy popular tanto en Suecia como en Noruega. Y aunque sus puntos de vista ultra-conservadores eran generalmente detestados, y se les presentó oposición tanto como fue posible, su dinastía nunca estuvo en serio peligro, y tanto suecos como noruegos estaban orgullosos de su monarca y de la buena reputación de que éste disfrutaba en Europa.
Bernadotte moriría en Estocolmo el 8 de marzo de 1844. La mayor parte de su reinado fue un largo periodo de paz ininterrumpida, y de desarrollo material en ambos reinos durante la primera mitad del siglo XIX, debido principalmente a su energía y previsión. Carlos XIV Juan fue sucedido por su hijo Óscar (Óscar I de Suecia y Noruega). Como decía más arriba, todos sus súbditos lo veneraron como un gran rey. Sin embargo hubo un pequeño detalle que se le escapó a todos sus seguidores. Al desnudarlo para prepararlo para los funerales, los sirvientes encontrarán en su brazo un tatuaje que pocos habían visto antes. Grabado en su cuerpo rezaba: «Mort aux rois» (Muerte a los Reyes), tatuaje presumiblemente realizado durante la Revolución francesa. Así concluía la historia del único rey republicano, con tatuaje y todo!!!! Todo un personaje más que singular.
Bue, comencemos con las entradas de este mes, en el que debo subir cinco entradas para ponerme al día. La entrada de hoy, se corresponde en parte con la temática de la pasada; puesto que leía el comentario de Miguel Ángel (dueño del maravilloso blog de historia Memoria Residual) y coincidí con él en el hecho de que tiempo después de la época de Cinisca los aurigas obtendrían gran fama y fortuna, e incluso llegarían a ser tratados como verdaderos héroes. Sabía que había una entrada que podía armar al respecto de este tema, pero no podía recordar quien era su protagonista, hasta hoy, cuando se me vino a la mente una entrada subida por Miguel Ángel hace tiempo.
En ese  sentido hablaremos hoy de Cayo Apuleyo Diocles (en latín: Gaius Appuleius Diocles), el deportista mejor pago de la historia.
Cayo Apuleyo Diocles fue un auriga durante la época del dominio Romano. Nacido en Lusitania hacia el año 104 de nuestra era seria considerado como el más notable auriga del Mundo antiguo. Pero antes que nada, y como siempre que escribo una entrada con conceptos que no son comunes en nuestro vocabulario habitual del siglo XXI, me gustaría aclarar algunos concepto.
En primer lugar definir auriga, concepto relativamente simple y conocido. El auriga era el conductor de los carros tirados por caballos. No siempre fueron bien tratados, y siempre fueron esclavos; pero, durante la época del Imperio en particular, aumentó el gusto por las carreras, y los aurigas se convirtieron en ídolos de la multitud, aunque seguían siendo, en su mayoría, esclavos; y aunque lo normal era que muriesen jóvenes ganaban una ingente cantidad de dinero si despuntaban en esta disciplina
Escultura de un Corredor de Biga
Escultura de un Corredor de Biga
Los aurigas podían competir en varias categorías, y este es el segundo punto a aclarar. Entre los tipos mas destacados tenemos las conocidas cuadrigas, carreras en las que el carro era tirado por cuatro caballos, o las también conocidas biga, en las cuales solo dos caballos tiraban del carro. Sin embargo, también podía tratarse de trigas (tres caballos), o incluso de carros con tiros de seis, ocho y hasta diez caballos.
Otro dato interesante es el de que, a partir del siglo II, comenzó a denominarse miliarios  a aquellos aurigas que hubiesen acumulado mil victorias. Como era obvio, estos gozaban de gran respeto, fama y acumulaban grandes riquezas.
Y aquí volvemos al eje de nuestra historia de hoy, Cayo Apuleyo Diocles, ya que él fue uno de estos reconocidos miliarios. Cayo participo en un total de 4.257 carreras ganando 1.462. Y eso no es todo, también se dice de él que convirtió nueve caballos en centenarios (ganadores de cien o más carreras) y uno, Pompeianus, en bicentenario. Y a pesar de que otros corredores le superaran en la cantidad de victorias (por ejemplo, el corredor Pompeius Musclosus, quien se dice llego a conseguir un numero de 3.599 victorias), Diocles fue el más rico de todos ellos. ¿Cómo? Pues simple, puso más esmero y logro vencer en los eventos en los que había mayores cantidades de dinero en juego.
Según la información que nos llega de su lapida en el circo romano de Neron los ingresos totales de Diocles se calculan en 35.863.120 sestercios, cantidad suficiente como para proporcionar grano a toda la población romana durante un año o al ejercito romano completo en su apogeo durante más de dos meses. Para un dato mas accesible a nuestras mentes siglo XXI que nos permita calcular el tamaño de esta fortuna les diré que, pasados a dólares del valor actual, esos casi 36 millones de sestercios serian algo así como unos 15.000 millones de dólares!!! Cifra mas que considerable, más si tenemos en cuenta que, según la revista Forbes, el deportista mejor pagado en la actualidad seria el golfista Tiger Woods que hasta la fecha habría conseguido la ínfima cantidad de 1.000 millones de dólares.
¿Dos entradas? ¿Solo dos entradas este mes? Malditos parciales, hicieron que me olvide de subir entradas ¬¬. Bue, se supone que este mes que viene es mas tranquilo, esperemos que podamos mejorar la regularidad. De cualquier modo, vayamos con la entrada de hoy, la continuación de la vida de Cayo Apuleyo Diocles.
Como decíamos en la entrada anterior Cayo fue uno de los aurigas mas ganadores en la historia romana y el que más dinero acumulo en las competencias, logrando acumular una cantidad de 35.863.120 sestercios, algo así como 15.000 millones de dólares de esta época. Pero ¿Cómo logro amasar tal cantidad de dinero? Esa es la historia que contaremos hoy.
Representacion de carrera de Cuadrigas
Representacion de carrera de Cuadrigas
Nació en Lusitania (hoy Portugal), en el año 104 y desde el año 122, momento en el que contaba con solo 18 años, se dedicó a deportes profesionales. Aquí debemos destacar la existencia de diferentes facciones de cuadrigas, que vendrían a ser como los equipos de futbol (o cualquier otro deporte) pero con mas sectarismo entre el publico. Estas facciones eran determinadas por un color. Las cuatro facciones más importantes fueron los Rojos, los Azules, los Verdes y los Blancos. Así, cada equipo podía tener en campo hasta tres carros por carrera. Los miembros de una misma facción solían colaborar entre si, al mismo tiempo que competían por el liderato. En tanto, los aurigas podían cambiar de equipo, al igual que hoy en día cuando diversos equipos se intercambian atletas.
En el caso de Diocles, comenzó su carrera como auriga en la facción blanca, donde ganaría su primera carrera luego de dos años como novato. Dos años después de esta victoria cambiaria a la facción verde. Finalmente cambiaria a la facción roja a los 27, donde siguió corriendo hasta retirarse a los 42 años.
Vencedor de una carrera de carros romano
Vencedor de una carrera de carros romano
Participo en un total de 4.247 carreras, ganando la abultada cantidad de 1.462, es decir, un aproximado del 34,5 %; obteniendo el segundo lugar en 861 carreras, es decir un poco mas del 20 %; y finalizando tercero 576 veces, es decir un 13,5 % aproximadamente. Lo que nos dice que se subió al podio en el 68 % de las carreras en las que compitió.
En su lapida puede leerse que “Salió de la puerta 4.257 (veces). Venció 1.462 (veces), 110 a pompa.”. Además nos da detalles de sus victorias:
“Tomó la delantera [desde el inicio] y venció en 815 [ocasiones], quedó retrasado [y luego] ganó en 67, perdió la delantera [la recuperó y] ganó en 36. En otros géneros ganó 42 [veces]. Adelantó a todos [saliendo último] y venció 502 [veces].”
También no cuentan las veces en las que participo de desafíos especiales dando ventaja en la salida o compitiendo con un numero distinto de caballos que los demás
La lapida instalada en su honor nos cuenta también como se obtuvo todo su dinero:
“Venció en singulares 1.064 veces, de entre ellas 92 premios mayores: el de 30.000 [sestercios] 32 [veces], tres de ellas con tiro de seis caballos; el de 40.000 28 [veces], dos de ellas con tiro de seis caballos; el de 50.000 29 [veces] dos de ellas con tiro de siete caballos; el de 60.000 tres veces; en los desafíos de dos carros 347 [veces], 4 de ellas con un tiro de tres caballos, [el premio de] 15.000 sestercios; en los de tres carros venció 51 [veces].”
Se jubiló con 42 años y falleció poco después. Según los expertos su vida fue extremadamente larga para el tipo de deporte que practicaba, ya que la mayoría de deportistas morían muy jóvenes con ese deporte por ser una de las competiciones más peligrosas. Un corredor con grandeza.
Y llegamos a la tercera!! Bue, falto una para completar el cupo de entradas prometido, pero se me ha hecho muy difícil este mes. Para compensarlo, el próximo prometo subir una quinta entrada, así estaremos a mano :) .
Corredor de Biga (solo dos caballos)
Corredor de Biga (solo dos caballos)
Yendo ahora al punto de esta entrada seguimos con la historia de Cinisca, la primera mujer en vencer en un Juego Olímpico de la Antigüedad. La vez pasada nos habíamos quedado en la muerte de su padre, y en como su hermano, Agesilao II, se hizo cargo de su hermana. Retomaremos desde allí y veremos como sigue esta cuestión.
Agesilao comenzó entonces a educar a su hermana. Y aquí tenemos un punto clave, ya que este fue quien inculco a su hermana la crianza de caballos de carreras. Claro, su objetivo no estaba relacionado con un ideal de libertad femenina, sino con un intento de desestimar las carreras de cuadrigas. Su punto era simple: con dinero, cualquiera (hasta una mujer) podía vencer en las carreras de caballo.
En palabras de Plutarco (Agesilao 20.1): “Con la intención de demostrar a los griegos que el triunfo (en una prueba hípica) no requería ningún talento, sino únicamente ser rico y estar dispuesto a gastarse el dinero”.
Las ruinas del estadio de Olimpia.
Las ruinas del estadio de Olimpia.
Sea cual fuese el motivo real, Cinisca participo de las carreras, y no solo eso, sino que logro vencer, y no una sino dos veces!!! La primera de ellas seria en los juegos del 396 a.C. y la segunda en los del 392 a.C. Ambas victorias provocarían que se generara, a su muerte, un culto heroico alrededor de esta mujer: Pasaría a la memoria colectiva espartana como la primera vencedora en Olimpia.
Prueba de ello es la inscripción levantada en su honor en el santuario de Olimpia:
Spavrta” me;n [basilh`e" ejmoi;] patevre” kai; ajdelfoiv,
a{[rmati d j wjkupovdwn i{ppwn] nikw`sa Kunivska
eijkovna tavnd j e[stase. movn[an] d j ejmev fami gunaikw`n
JEllavdo” ejk pavsa” tov[n]de labei`n stevfanon.
 O lo que es lo mismo:
“Reyes de Esparta mis padres y hermanos,
con el carro de caballos de rápidas patas ha vencido Cinisca
y ha erigido esta imagen. Y afirmo que yo sola entre las mujeres
de toda Grecia he obtenido esta corona”.

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