viernes, 28 de junio de 2013

Los grandes bancos y todas aquellas entidades con capacidad de otorgar dinero a terceros, parecen haber dejado entre renglones, algo tan sencillo y originario como es la función social del crédito. ¿Y qué es esto de la función social del crédito? – Se preguntarán algunos – Como bien afirma el ex-banquero Mario Conde “equivale a sostener que el ahorro de una comunidad debe destinarse a la financiación de proyectos creadores de riqueza real y no a ser dilapidados en una inexistente, virtual y dañina riqueza financiera”. El dinero ha de crear dinero, traducido al Román más paladino.

Decía Benjamín Franklin, uno de los padres fundadores de Estados Unidos, que “No es bueno gastar el dinero antes de ganarlo”; algo que puede parecer una obviedad, pero que en nuestro país, sin ir más lejos, no han dejado de saltarse a la torera nuestros políticos, de uno y otro color, ni por un sólo instante. Los años de mandato deZP, qué duda cabe, pasarán a la historia de España como “El Septenio Negro”: no existe ahora mismo, en nuestra nación, ámbito que nose halle maltrecho, insano y corrompido...

El día uno de este mismo mes de septiembre, tomó posesión como presidente de COEC Pedro Pablo Hernández. Yo estuve allí, en aquella Asamblea General donde autoridades y personas de muy diversa índole abarrotaban un salón de forma rectangular. Diego Illán, antiguo presidente de la misma, dejó su cargo con cierta pena, o al menos a mí me lo pareció...

El amor es un concepto muy difícil de explicar y es entendido de manera distinta por cada uno de nosotros. De una u otra forma, todos creemos conocer qué es, aunque se trata de una idea cargada de subjetivismo y totalmente dependiente de nuestras creencias y experiencias personales.

Vivimos en un mundo dominado por la masa, donde el hombre de esfuerzo, el hombre sabio, no es ni tan siquiera la sombra de lo que tiempo atrás fue o significó. Esa minoría selecta a la que aludo, apenas tiene relevancia en la sociedad civil. Sus palabras, teorías, conductas, maneras de pensar y modos de comportamiento, de poco o nada sirven, ni siquiera de ejemplo para otros. Sólo se le lanza por la borda y se le califica con alguno...

Más allá de la etimología de las palabras está el significado que para cada uno de nosotros tienen. Las palabras, en muchas ocasiones, adquieren un matiz en su intencionalidad a la hora de significarlas algo distintos desde el momento en que son pronunciadas por individuos diferentes, con una historia particular, única y, por tanto, algo diferente a la que puedan tener otros. Eso condiciona la manera de ser, estar y entender el mundo y la vida...

En nuestra sociedad el concepto de pareja esta distorsionado y algo confuso, ya que todos sabemos lo que es pero, en mi sano juicio, no sabemos aplicarlo o no estamos dispuestos a llevarlo a sus últimas consecuencias. Pienso que hemos sido arrastrados por el desamor de la sociedad y hemos perdido la esperanza de querer y ser queridos por ello hoy nos da tantísimo miedo amar...

En España tenemos una jornada laboral consistente en estar "todo" el día trabajando y encima, parece ser que somos poco productivos y competitivos. ¿Cómo es posible? Según diversos estudios publicados, España es el Estado europeo en el que más horas se trabaja y además, estos coinciden en que nuestro país se encuentra a la cola de Europa en productividad y competitividad. Por lo tanto, invertimos mal el tiempo...

El programa de Intereconomía Televisión "El gato al agua" ha conseguido algo que seguramente estaba por encima de sus pretensiones; me atrevería incluso a señalar que, a día de hoy, aún no son concientes de la repercusión alcanzada. Desde mi punto de vista, su máximo y principal logro es unir, dar voz y aglomerar en el mismo escenario a la derecha más influyente de este país...

Según parece, el zapaterismo alcanza su fin. No sé si el porvenir que nos espera resultará más halagüeño pero albergo la profunda convicción de que no será peor —ni tan nefasto siquiera— como los siete años de desgobierno que llevamos padeciendo con el inquilino de la Moncloa. Sin duda, el peor presidente de la historia de España desde los tiempos del doctor Negrín...

El primer viernes de este mes de marzo, trece compañeros de la Escuela de Prácticas Jurídicas de Cartagena y yo, tuvimos el privilegio de adentrarnos en la prisión de Sangonera. Pero no de cualquier forma, sino guiados por el Director del centro penitenciario de Murcia, D. Francisco A. Marín Ferrer, por el Vicedecano y gran penalista del Ilustre Colegio de Abogados de Cartagena, Juan Francisco Pérez-Avilés, y por algún que otro funcionario de dicha cárcel...

¿Nos encontramos ante una dictadura impositiva?, ¿una desenfocada interpretación del poder fiscal por parte de los partidos políticos?, ó ¿se trata simplemente de una característica inherente al Estado intervencionista actual, también denominado de bienestar social? Comencemos por el principio; el Estado de bienestar social surge como corrección al modelo liberal a través de la intervención estatal consiguiendo un poder que en principio le había sido ajeno, el económico...

Señala la RAE que la sociedad no es otra cosa que una reunión mayor o menor de personas, familias, pueblos o naciones. Creo que ese concepto lo tenemos bien claro todos los españoles o, al menos, deberíamos. Lo comento, porque la reunión española – por seguir con la terminología de la RAE – está apagada, inconexa y algo viciada. El sueño democrático, el socialismo de pancarta y el capitalismo financiero, están haciendo demasiado daño sobre los modos de comportamiento de la "incómoda" sociedad – como diría Dahrendorf –.

El nombre ya no representa nada; su significado ha sido gravemente perturbado en éste último tiempo y eso me duele. Para que una persona sea relevante, sólo basta con tenerla hasta en la sopa y, en breve, se convierte en el sujeto más venerable jamás existido. Hoy cualquiera puede tener repercusión mediática, sin apenas esfuerzo. Es injusto y una verdadera pena, pero es la triste realidad.

Han pasado, ya, diez años desde que Antonio Herrero perdiera, trágicamente, la vida en aguas marbellíes practicando submarinismo. Periodista díscolo y, por tanto, siempre incómodo para el poder, Antonio dignificó los usos de su profesión denunciando los desmanes de unos y poniendo el grito en el cielo ante las traiciones de otros. Sólo se mantuvo fiel a sus principios.

Por todo y por ello, quisiera dedicar este post a ELLOS, A LOS HOMBRES, sin los que "Por el Amor de Dior" no sería posible porque en gran medida inspiran la mayoría de historias (o no) o al menos están presentes para bien o para regulín, he he he. (Risa malévola). Hecha esta pequeña aclaración, tras escuchar a las escasas pero cualificadísimas voces masculinas que me han leído con detenimiento, y con quienes he debatido a veces hasta la saciedad sobre miles de cuestiones, he decidido coger al toro por los cuernos y enfrentarme a la cruda realidad.

Que pena no poder sentir su espíritu más cerca. Aquel espíritu de libertad, de cambio de régimen, de consolidación de la democracia, de autentica transición y de una verdadera revolución de las masas, como diría Ortega y Gasset. Qué lástima que no haya podido alcanzar la gloria aunque hayan sido “días de gloria”. Siempre han habido victimas y claros vencidos; triunfadores y claros ganadores. ¿Quién perdió aquel político e intervencionista día?

Decía el genial Ortega y Gasset en La rebelión de las masas que la vida es decisión; que “ni un sólo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión. Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir”. Sin duda alguna, el filósofo ponía, resueltamente, el dedo en la llaga sobre un asunto nada baladí. Porque decidir, en definitiva, no es otra cosa que escoger, en un momento dado, la opción que más nos conviene entre un abanico de posibilidades. Y ahí reside la responsabilidad, en no errar cuando elegimos.

Hoy somos más pobres que ayer y todo por la culpa del desgobierno que sufre nuestro estado español. La demagogia y la tiranía se han apoderado de nosotros. La desconfianza se hace máxima, incluso se le considera a la casta política como un problema. Yo ya lo pensé hace tiempo, pero ahora que lo afirma la mayoría de la población, se me hace inminente hablar de ello.

Nos encontramos, claramente, ante un escritor con mayúsculas. Partiendo de esa base, creo que podemos comentar casi lo que sea oportuno. Gracias a él sabemos lo que leerán y, tal vez incluso, lo que pensaran generaciones futuras sobre lo acontecido en la España de finales del siglo XX y principios del XXI.

Los ayuntamientos se han convertido en el principal problema que tiene el sistema regionalista español, el cual fue adoptado en su proceso constituyente muy alejado de la realidad y carente de una verdadera concepción del sistema democrático. Esta forma lo único que hace es dividir más aun – si es que se puede – a España y en consecuencia directa a los españoles. La excesiva fragmentación del territorio, nos ha conducido a la ruina, puesto que es insostenible mantener tal sistema burocrático.

El periodismo crítico, ético y acrisoladamente democrático de Antonio Herrero, muerto un dos de mayo mientras practicaba submarinismo, guarda cierto parecido con la actitud heroica de los madrileños muriendo por centenares contra el ejército invasor francés un dos de mayo de 1808. Antonio siempre vivió enfrentado al poder, llamárase González o Aznar. El pueblo madrileño nunca dejó de defender su independencia aun por las cosas aparentemente más absurdas o banales.

La última amnistía, decretada por Suárez en octubre de 1977 para excarcelar a presos políticos con delitos de sangre, no supuso ni de lejos el fin del terrorismo etarra. En 1978 los atentados de ETA provocaban 58 víctimas mortales, golpeando fundamentalmente a la institución militar. Ello derivó en la consolidación de una corriente crítica en el seno del Ejército que ponía al Gobierno en tela de juicio y que trajo consigo el origen de diversos incidentes provocados ante la presencia del vicepresidente Gutiérrez Mellado.

Me entero por algunos medios de comunicación del regreso del felipismo a la Moncloa. Supongo que el hecho de que Rubalcaba se convierta en vicepresidente primero, y portavoz del Gobierno—conserva, además, la cartera de Interior— ha debido de impresionar a no pocos analistas políticos. David Gistau lo compara en El Mundo con Luca Brasi, por su destreza en el juego sucio y su fama de tipo duro.

Obama se había comprometido durante la campaña electoral a visitar una capital del mundo musulmán en los primeros compases de su administración si ganaba los comicios del 4 de noviembre de 2008 a la presidencia americana. Pero la elección del lugar para lanzar ese mensaje resultaba complicada, tanto por motivos de seguridad como diplomáticos. Tras darle muchas vueltas al asunto (Turquía e Indonesia eran otras opciones), la diplomacia estadounidense se decantó por Egipto.

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